IMÁGENES DE LO SOCIAL, MODELOS PARA EL SUJETO: Iconografías del Capital

 ¿Dónde vive usted?

-Palm Beach

-Sí, ¿pero dónde vive?

-Palm Beach

-¿Pero dónde vive usted en su vida real?

Ernesto Cardenal, Cantiga 27.

Hoy en día resulta evidente que no son los anarquistas los que amenazan la democracia, sino las grandes empresas del sector de la comunicación y, lo que está en juego, más allá de una u otra forma de gobierno, es nada más y nada menos que la colonización de nuestras conciencias.

El espectáculo es el lugar donde el orden capitalista mantiene consigo mismo su monólogo elogioso. El espectáculo es el autorretrato del poder en la época de su gestión totalitaria de las condiciones de existencia (Debord, 1967). Esta es la base de la mentira totalitaria globalizada, por eso no debemos hacernos ilusiones sobre nuestra capacidad de resistir al orden que nos cerca, porque, desgraciadamente, cuanto más se inmersa el sujeto en la contemplación del espectáculo más extraña se le va volviendo su propia vida. Cuanto más se identifica con las imágenes y modelos dominantes, menos necesidad tiene de comprender su propia existencia, más confunde sus propios deseos con los deseos espectaculares. Ha reemplazado el mundo por una selección de imágenes que reconoce como el mundo por excelencia. De todo ello obtenemos el nuevo sujeto político que se limita a trabajar, consumir en la desmedida que le permiten sus posibilidades, vivir muerto de miedo y asumir su connivencia con un sistema económico y social basado en la desigualdad, la injusticia y la depredación y contaminación de toda la biosfera.

Es por eso que, frente a estas iconografías del Capital, frente a sus relatos excluyentes que construyen imágenes para el sujeto y modelos del bien-estar, se levanta, ante la inexistencia de las masas que interpreten al unísono la partitura de su opresión, la guerrilla del bien-ser, trabajando las contradicciones de la vida ordinaria a través de las prácticas artísticas y culturales, intentado quebrar el falso consenso social en el que nos mantienen, queriendo provocar lo extraordinario, la cesura, la interrupción de la megamáquina, las ganas de vivir en libertad dentro de una sociedad y unas formas de existencia colectiva alternativas.

MERCADO

MITOLOGÍAS DEL CAPITAL: Valores sociales, normas para el sujeto

 «Se recomienda que todos piensen como el que manda

 para evitar interferencias en los sistemas de control».

 El Roto.

Como en todas las guerras, también en la guerra literaria el bando vencedor tiene sus mitos, el mito del Arte de la ideología burguesa, a saber, «a) arte y política son opuestos; b) el arte es universal; y c) el arte no puede cambiar el mundo, es una actividad inútil. Los tres mitos funcionan como elementos de valoración y normativización del arte (De Vicente, 2004b:117)». Su función es clara: separar el Arte de cualquiera otra práctica cultural y social. Es tan grande el mito que la mayoría es incapaz de reconocerlo, es tan grande el mito que apenas una minoría continúa empecinada en hacerlo representable para poder luchar contra él.

Comprender esto es hacer que la realidad dependa de uno. Quienes no lo comprenden o no quieren comprenderlo, dependen de ella. Nosotros tenemos la posibilidad de hacer que lo que no es real se convierta en real. Si no nos dejamos seducir por ella significa que tenemos la opción de producirla. Oponer, ante los Grandes Relatos del Capital, los pequeños relatos éticos de quienes lo padecen; construir, desde este reconocimiento, el sujeto colectivo y la consciencia alternativa que necesitamos para apostarnos, con visiones y discursos contra hegemónicos, plurales, autónomos, radicalmente enfrente de la voz del amo y su proyecto de degradación democrática, mercantilización de la política e instrumentación mediática de la sociedad civil.

Segunda parte de este ensayo

REFERENCIAS:

DEBORD, G. (1967). La sociedad del espectáculo. Pretextos. Valencia. 1999.

DE VICENTE, C. (2003). Poesía Política: la lógica de una estética radical. Zurgai. Bilbao. Dic. 03. pp:24-30.

—- (2004,a). Lo que no entiende Antonio Méndez Rubio.

—- (2004,b).«El conflicto estético (tesis para pensar un arte político)». Rif-Raf, 26.

GARCÍA DEL CAMPO, J.P. (2002).«Introducción: Una lectura de Vaneigem, pensamiento vivo para la vida». Prólogo al libro de Raoul Vaneigem Aviso a los vivos sobre la muerte que los gobierna y la oportunidad de deshacerse de ella. Tierradenadie Ediciones. Madrid.

—- (2003).«Un mundo (en) guerra». El Nudo de la Red. Nº 2. Madrid.

RIECHMANN, J. (2003). Un zumbido cercano. Editorial Calambur. Madrid.

No hay comentarios

Dejar respuesta