Mira,

a tus pies tienes la ciudad:

tan bonita, tan callada,

tan verdad.

 

Tan silente,

tan ausente,

y, siempre,

ese tono maternal.

 

Mira,

escúchala callar.

Las luces reflejadas

se estrellan contra el mar.

 

Mira,

mira qué quieta está:

acuna en sus entrañas

poesía, y soledad.

 

Tan recia, tan terca,

y a la vez tan fácil de tratar;

heridas de reyerta,

y cuentos de ultramar.

 

Guarda en su regazo

esquirlas de luna,

de vino,

y de sal.

 

Mira, a tus pies,

durmiendo la ciudad:

tan inmensa, tan fulgente,

tan llena, tan verdad.

Poema de Almudena Campuzano Jiménez.

Ilustración de SAO. Para ver más de su producción, pueden visitarse sus blogs: Trasuntos gráficos (http://copygrafias.wordpress.com/) y Aburrimientos (http://santatorpeza.wordpress.com/).

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