Fotografía: Nadia de la Peña

 

Lo sabía: en tus ojeras mecánicas 
podía dormir como un bebé 
en una cuna gigante.
La noche mostraba,
goteando el flujo sobrante
de los planetas Venus y Marte, 
su comportamiento casquivano.
Reptaban plantas carnívoras
en mis maltrechas piernas
que colgaban cuando cerrabas las tuyas
y tus ojos violetas.
Las situaciones de peligro 
que aparecían en mis pesadillas 
me despertaban sobresaltado.

Caer al suelo o esperar tu compasión.

Una estampida de cientos de antílopes
te llevó por delante, no me pudiste 
proteger de nuevo en el surco lacrimal.
Tus ojeras solo sirvieron 
para que un pintor hiperrealista 
retratara en ellos una ciudad.
Yo perdí toda esperanza 
de enredarme en tu pelo largo. 
Ya habías caminado por la senda
del polvo blanco. 

“¡Embarga mi corazón!”
fueron mis últimas palabras. 
Pero no me dijiste adiós.

Maxi de la Peña (Santander, 1962) es periodista. Ha publicado tres poemarios: ‘Observatorio desde el exilio’ (2013), ‘Las vértebras cosidas’ (2014) y ‘Memoria de pez’ (2015). Este otoño publica ‘Sobre los márgenes’.

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