Paco Cabezas (Sevilla, 1978), guionista y director de cine afincado en Hollywood, estuvo en el Santander Alternativo. Tuvimos la oportunidad de hablar con él.

 

Desde tu punto de vista, ¿cómo has vivido Santander Alternativo? ¿Qué sensación te llevas del mismo?

Una sensación muy positiva, me lo he pasado genial. Para ser el primer año, me parece que la organización lo ha hecho de puta madre, es raro que haya salido tan bien, la verdad. Lo bueno es que si empieza tan bien es que irá mejorando año a año. Me ha encantado ver cómo la ciudad se volcó, la cantidad de gente disfrazada. Da mucha vida, alegra saber que hay frikis en todos lados y que Santander es mucho más friki de lo que me esperaba, lo cual me reconforta a nivel humano.

¿Cómo valoras la organización del evento? ¿Echas algo en falta o tienes algún consejo que darle a la organización, tú que has estado en tantos eventos?

Como invitado pocas cosas puedo decir que hayan faltado. Es verdad que cuando asistes a festivales como puede ser Sitges, una vez que se acaban las películas, que llega las diez, once de la noche, toda la gente se va a los mismos bares, todo el mundo comparte anécdotas delante de una copa. Quizás es lo único que falte, ¿qué pasa después del festival? Me ha faltado por conocer la noche santanderina y que el festival nos lleve de la mano con un karaoke. Seguro que el año que viene se arregla, más si viene Nacho Vigalondo.

Comentaste en la charla que has recibido halagos de personajes de Hollywood como Stallone hacia tus películas. ¿Algún otro nombre que te sorprendiera?

Pues sí, Britney Spears comentó en sus redes sociales que vio Mr Right hace unos días. Es bastante alucinante que le gusten las películas que yo hago. Lo más divertido de Hollywood es que cuando te despiertas por la mañana, debido a la diferencia horaria, recibes correos con todo lo que ha pasado, es como vivir en un mundo paralelo. Siempre es una sorpresa.

¿Tenéis contacto entre los muchos españoles que estáis intentando demostrar vuestra valía como directores o guionistas en Hollywood?

Por supuesto. Formamos una comunidad que intentamos ayudarnos entre nosotros. Está Javier Gutiérrez el director del remake de The Ring que va a salir adelante; está Carles Torrens, que hizo un cortometraje llamado Sequence y ahora acaba de hacer un largo. Hay un montón de músicos, guionistas, actores. No hay fin de semana en Los Ángeles donde no haya una fiesta española, lo que se agradece cuando estás rodeado de tanto yanki.

Como guionista reconocido en España y director de una producción tan grande como Penny Dreadful, ¿dónde está más valorado vuestro trabajo, en el cine o la televisión?

Yo diría que en televisión. Soy uno de los pocos directores españoles que está dirigiendo televisión americana; que yo sepa solamente Bayona está en lo mismo. López Gallego, Vigalondo o Amenábar han hecho cine, nunca televisión.

Por mi parte, estoy encantado de ir en la punta de lanza. Si bien yo no diferencio cine de televisión, aunque es cierto que son diferentes modelos creativos. Lo que importa es crear buenas historias y da un poco igual si es cine o televisión. En la televisión hay una capacidad de creación más interesante y espero que muchos otros españoles vayan virando hacia la misma.

¿Qué opinas de la llamada «edad de oro» de las series de televisión?

Como director y espectador me parece maravilloso. Estamos teniendo una suerte increíble. Al final lo que cuenta es que el guionista está a cargo de la serie, eso marca una diferencia creativa abismal. Tenemos suerte de que por fin los que verdaderamente se preocupan por las historias sean los que las escriben, y me parece que pocas veces ha ocurrido algo así en la historia del cine.

¿Tienes algún nuevo proyecto en mente que puedas adelantar al público que lea esta pequeña entrevista?

Tengo una película que se llama Hombres sin miedo. También un guion sobre una historia de robos estilo Ocean’s Eleven, con Bryan Singer de productor y Sam Rockwell de protagonista, que estamos intentando levantar para poder rodarla próximamente.

FOTO: George Pimentel, Getty Images.

No hay comentarios

Dejar respuesta