Ruido.
Entre tanta belleza camuflada
sólo encuentro ruido.
Personas que buscan sin demora
amores prohibidos,
almas congeladas en un pasado perdido.

Ruido.
Entre tantas preguntas sin respuesta
sólo encuentro ruido.
Historias de sueños
que nunca fueron cumplidos,
miradas caducadas junto a un vaso vacío.

Ruido,
secretos a gritos,
mentes enfermas
repletas de prejuicios.
Una mujer sostiene en la memoria
reproches cargados de sacrificio
mientras ve partir a sus hijos.
Maletas abarrotadas de ilusiones
viajan a lugares
en donde las promesas de trabajo
son sencillas de cumplir.

Ruido.
Prisas sin dueño,
amores pasajeros
que buscan consuelo.
Un hombre muestra una sonrisa
llena de anhelo.
Comparte la felicidad de su guitarra
a los pies de un comercio
mientras se esconde del hambre y la pena.

Ruido.
Mentes sin descanso,
impaciencia acelerada,
hipocresía a plazos.

Ruido.
Entre tanto absurdo
y amores prescritos
sólo existe ruido.

 

Un poema de Sara Falagán, maestra de Educación Primaria. Escribe en el blog Sing’ in the rain.

Foto: Alejandro Rebollo Roldán.

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