Fragmentos: Speer

/

«Aquel día me intranquilizaba más que Bormann pudiera presentar a Hitler, con unas cuantas observaciones bien enfocadas, un artículo aparecido en el Observer inglés del 9 de abril de 1944 en el que se me calificaba de cuerpo extraño en el doctrinario engranaje del Partido. Con el fin de adelantarme, entregué a Hitler una traducción de este artículo haciendo a la vez unas cuantas observaciones jocosas. Hitler se caló las gafas con cierta torpeza y comenzó a leer: «Speer es hoy, en cierto modo, más importante para Alemania que Hitler, Himmler, Göring, Goebbels o los generales. En realidad, todos ellos no son sino colaboradores de este hombre, que es quien realmente dirige la gigantesca máquina bélica y saca de ella el máximo rendimiento. Vemos en él la precisa materialización de la revolución del ejecutivo. Speer no es uno de esos nazis extravagantes y pintorescos. De hecho ni siquiera se sabe si tiene opiniones políticas. Se habría podido adscribir a cualquier otro Partido político, si hacerlo le hubiera servido para conseguir trabajo y una carrera. Es un prototipo destacado del hombre medio, triunfador, bien vestido, cortés, incorruptible. Su estilo de vida, con esposa y seis hijos, es característico de la clase media. Speer se asemeja a algo típicamente nacionalsocialista o típicamente alemán muchísimo menos que cualquier otro líder alemán. Más bien simboliza un tipo de hombre que se está volviendo cada día más importante en todos los Estados que participan en la guerra: el técnico puro, el hombre brillante que no proviene de una clase social ni tiene antepasados gloriosos y cuyo único objetivo es abrirse camino en el mundo gracias a sus facultades como técnico y organizador. Precisamente su falta de lastre psicológico y anímico y la desenvoltura con que maneja la temible maquinaria técnica y organizativa de nuestro tiempo hace que esta tipología insignificante llegue tan lejos en nuestros días. Éste es su tiempo. Puede que nos deshagamos de los Hitler y de los Himmler, pero los Speer, sea lo que fuere lo que pueda pasarle a éste en particular, seguirán mucho tiempo entre nosotros». Hitler leyó el comentario con toda calma, dobló la hoja y me la devolvió sin despegar los labios, pero con mucho respeto.»

Albert Speer, «Memorias» (Acantilado, 2001)

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

Ver más

  • Responsable: Amberes Revista Cultural.
  • Finalidad:  Moderar los comentarios.
  • Legitimación:  Por consentimiento del interesado.
  • Destinatarios y encargados de tratamiento:  No se ceden o comunican datos a terceros para prestar este servicio. El Titular ha contratado los servicios de alojamiento web a Dinahosting que actúa como encargado de tratamiento.
  • Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional: Puede consultar la información detallada en la Política de Privacidad.

Historia anterior

Marcos: «Raqueros del Jazz es una cosa pequeña, en un local pequeño y manejamos un presupuesto muy modesto»

Siguiente historia

Dorm

Lo último de

A Medieval Fantasy

Un nuevo proyecto artístico de Víctor Sánchez de la Peña en el marco de la residencia

0 en gravedad

Un artículo sobre ciencia y divulgación firmado por Juan Ocampo.

Fragmentos: Dickinson

Poema de la antología 'Carta al mundo' (Renacimiento, 2016), de Emily Dickinson. Traducción de José Cereijo