De todos los sinvergüenzas con un armario admirable, Eduardo VIII fue, tal vez, el más reputado.
En la arena política, tanto los representantes de la “izquierda” como los de la “derecha” se conducen como enemigos del común y se cubren con una negligencia hiriente. Enarbolando la
Empeñada en reducir toda su creatividad al afán de medir y de contar, nuestra civilización permanece ciega ante un hecho ético y estético fundamental como es el de vestirse. Para
En el último cuarto del siglo XIX, William Morris se preguntaba «cómo un pueblo que usa esas ropas puede aspirar a una buena arquitectura». El pesimismo de Morris enraizaba en
Los extraordinarios avances tecnológicos en el campo de las comunicaciones y los transportes operados en las últimas décadas del siglo pasado han configurado un nuevo escenario económico mundial caracterizado por
«Pues bien, lo repito; en vez de censurar éstas que alguno podría llamar debilidades, hay que aplaudirlas y estimularlas. Vanidad, si así quiere llamarse a este deseo, el embellecimiento de