Las hogueras del campamento cartaginés dibujaban columnas de humo en el cielo de principios de agosto. En torno al fuego, la algarabía de los soldados se transformaba en una mezcla
Sonó la campana a tiro de piedra, su cabeza quería pero el inconsciente tenía otros planes. Se le desdibujó la sonrisa de una boca reflectante y abandonó el lugar. Los
«Cuando oigo la palabra cultura desenfundo mi pistola». Esta frase, mil veces repetida, se atribuye indistintamente a nazis como Goebbels, Göring o Himmler, o incluso a «algún fascista español», como
Lo sabía: en tus ojeras mecánicas podía dormir como un bebé en una cuna gigante.La noche mostraba,goteando el flujo sobrantede los planetas Venus y Marte, su comportamiento casquivano.Reptaban plantas carnívorasen mis maltrechas
Le conocí una noche de verano. Manos suaves. Sonrisa tímida. Sin saber cómo, me encontré en medio de una transitada calle de Kuala Lumpur. Miré a mi alrededor. Cientos de
El movimiento Provo tiene que desaparecer porque todos los Grandes Hombres que nos crearon se han marchado. Rob Stolk El Vrankrijk es una vieja casa ocupada en Ámsterdam con
La tristeza se ha asentado en esta casa. En las paredes, en los cimientos, en la tierra. Vive en cada grieta. Tiene raíces, y se extiende como
De tanto pacer cómodamente en la pradera, de tanto asumir gustosamente las herraduras, los pegasos han olvidado cómo volar. *** Hay que comerse el mundo a dentelladas Hay que comerse
Estamos enamorados en otro planeta. Jugando con niños que nacieron tres veces, cogiendo escarabajos rellenos de libros al amparo de sombras madera. Estamos tirando paredes metal para ver hermanos cubiertos