¿Cuál es la duración de la tregua?

La tregua que vivimos detrás del ojo.

Una tregua cuando por ejemplo comparto en el Retiro
el tránsito de la hierba,

mientras detrás de nosotros un hombre se la casca,
y así es imposible con tanto voyeurista.

Cuando viene el niño Hindú como un gran príncipe pidiendo dos monedas,

como un barquero,

un niño como Caronte u Occidente ahora que en Madrid nieva.

Una tregua cuando anoche estuve caminando con alguien

hasta las cuatro, alguien a quien no volvería a ver.

La tregua justo después de que se fueran,

los grandes amigos, los amigos como reyes

porque somos reyes en el frío.

¿Cuál es la tregua?

¿Dónde abrazarse a nosotros?

Justo antes de deslizarse al otro lado,

al lado de la desesperanza.

Caminar respirando

en la ciudad que nunca espera.

Ver a los grandes animales educados,

el respeto a la ley,

la gran ley bajo la que todos nos amparamos,

ver la luna creciente en el móvil.

Veo la verdad, la gran verdad,

la veo a lo lejos en la tarde.

Y ya de pequeño me imaginaba como un padre divorciado

o un superviviente en un apocalipsis zombie

y eso dice mucho

ahora que estoy buscándome a mí mismo.

Esta noche del Curry, esta noche de las grandes penas

la bautizaremos con la memoria,

la pondremos en una incubadora y esperaremos a que nazca.

 

Poema y fotografía de Alejandro Rebollo Roldán.

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